
Hace unos años, podía parecer un concepto sacado de una novela de ficción; hoy en día, es una realidad palpable. Se trata de las denominadas "ciudades inteligentes" o "smart cities": la tecnología al servicio del ciudadano. Smart City es un concepto que aglutina todas las características asociadas al cambio organizativo, tecnológico, económico y social de una ciudad moderna. El concepto de ciudad inteligente surge como la siguiente etapa en el creciente proceso de urbanización global. Desde el punto de vista del ciudadano, el resultado es una ciudad amigable, que adapta su funcionamiento a las necesidades de su población. Para ello, es necesario desarrollar sistemas inteligentes que suministren información proactivamente para la actividad diaria de los ciudadanos. Sin embargo, para que la información generada tenga buena utilidad se ha de tener un acceso apropiado a ésta, es decir, la ciudad inteligente se ha de sustentar en una completa red de comunicaciones que esté accesible a todos los agentes que la constituyen: ciudadanos, empresas y administración local.
Las ciudades inteligentes pueden ser identificados en base a seis ejes principales o dimensiones; una economía inteligente, movilidad inteligente, un entorno inteligente, una población inteligente, un modo de vida inteligente, y, por último, una gestión local inteligente.
Cada día son más las ciudades que se adhieren a este movimiento y con ello el número de aspectos que son susceptibles de mejorar con la creación de sistemas inteligentes en sectores como: salud, transporte, energía, turismo, etc. Es el caso de Dubai, Edimburgo, Kochi, Ámsterdam y Luxemburgo, entre otras.
La novedad es que Latinoamérica se sumará a esta creciente tendencia a partir de la creación de la primera ciudad inteligente en la región de Pernambuco, Brasil.
En el marco del Mundial 2014, el gobierno de Pernambuco tiene como objetivo la creación de una ciudad inteligente que ofrecerá zonas de entretenimiento, instalaciones de I + D, universidades, hoteles y centros comerciales para proporcionar un ambiente de negocios autosustentable aún después de la Copa del Mundo.