Compartimos con ustedes una interesante nota que resalta las consecuencias que, para regiones y ciudades, ha tenido la crisis económica internacional.Más de 100 ciudades de EE.UU. podrían quebrar este año porque la crisis de la deuda que afectó a bancos y países ahora amenaza con producir un colapso de municipios. Las ciudades y estados norteamericanos tienen deudas por un total de US$2 billones. En Europa, se calcula que el endeudamiento público de ciudades y regiones alcanzará un récord de unos 1,3 billones de euros este año.
Desde Detroit hasta Madrid, diversas ciudades penan para pagarles a sus acreedores, entre ellos proveedores de servicios básicos como la limpieza de las calles. La semana pasada, la calificadora de crédito Moody’s advirtió sobre una posible baja en la nota de Florencia, de Barcelona y del País Vasco.
Previamente, Standard & Poors’s le redujo la calificación a Lisboa. Las deudas de Nápoles y Budapest orillan la categoría "basura", y la de Estambul ya la alcanzó.
Detroit está achicando policía, iluminación, arreglo de calles y servicios de limpieza. En cuesta abajo desde hace 20 años con la decadencia de la industria automotriz local, la ciudad no genera suficiente riqueza para mantener los servicios para sus 900.000 habitantes.
El vecino estado de Illinois ha gastado el doble de lo recaudado y se atrasó seis meses en los pagos a sus acreedores. El estado tiene un 21% de posibilidades de default, más que ningún otro, de acuerdo con CMA Datavision.
California aumentó los aranceles universitarios un 32%. Arizona vendió los edificios de su Capitolio y de la Suprema Corte a inversores, a quienes ahora se los alquila.
También Florida, cuyo floreciente sector inmobiliario colapsó hace dos años, podría caer en default, según Guy J. Benstead, socio de Cedar Ridge Partners, de San Francisco.
"Es todo parte de lo mismo: el endeudamiento del sector público golpeó a los gobiernos centrales primero, y ahora está golpeando a los gobiernos municipales", dijo Philip Brown, director ejecutivo de Citigroup en Londres.
En Europa, donde las ciudades tradicionalmente han dependido más de créditos bancarios y transferencias del Estado central que de bonos , los hábitos de financiamiento están cambiando. Las regiones españolas de Cataluña y Valencia emitieron deuda a sus propios ciudadanos después que los mercados financieros cerraron sus puertas debido a los altos déficits. La baja de la calificación del País Vasco que hizo Moody’s en diciembre lo dejó aún en "grado inversión" pero con la advertencia sobre "el rápido deterioro de la performance presupuestaria de la región".
En Italia, tanto Moody’s como S&P amenazaron con reducir la nota de Florencia, mientras que Venecia se vio forzada en los últimos meses a poner en venta algunos de los palacios sobre sus canales para financiar el déficit.
"Las ciudades están solas. Los gobiernos no irán en su rescate porque deben atender sus propios problemas", explicó Andrés Rodríguez Pose, profesor de Geografía Económica de la London School of Economics. "Algunas ciudades deberán hacer recortes drásticos, como ocurrió en Detroit".
La reducción del gasto de los estados y municipios de EE.UU., que representa un 12% de la economía del país, puede cortar hasta medio punto al PBI nacional en 2011, según Goldman Sachs.
Artículo originalmente publicado en The Guardian y reproducido por Clarín